El Jardín

Mishquis

Cafés, tortas y galletas; fina pastelería en la media calle. Nos debe haber visto, en la Calle Larga, junto a la entrada del hotel. Sí, hola. Es ahí.

El arco rosado que da paso a la barra de Mishquis.
Porción de tiramisú coronada con virutas de chocolate.
Un café servido junto a un pie de pecanas en Mishquis.
Frasco de conserva orgánica de Mishquis, sostenido en las manos.

Mishqui significa dulce, o dulzura. ¿Ha probado estas galletas? ¿Esta torta de pecanas? Pare un ratito, siéntese, tómese un helado o pídase un café. Mire cómo la tarde discurre enfrente suyo; esta misma calle, hace 500 años, era una avenida del imperio de los incas. ¿Qué le parece?

O bueno, si no, si está de pasada, puede llevar el sabor de El Jardín a su alacena. Encurtidos, mermeladas, conservas. De frutas y hortalizas frescas, de estas mismas tierras y a veces hasta de estos mismos huertos. Tendrá cuidado con el ají.

Cuatro postres de Mishquis sostenidos frente al mural del restaurante.
El letrero de Mishquis del Victoria sobre las repisas de conservas.
Torta Manicho bañada en chocolate, con una porción servida en cuchara.
Pie de pecanas de Mishquis.

El Jardín, Cuenca, Ecuador